El Lince Rojo

EL LINCE SOLITARIO RECORRE SU HÁBITAT LIBRE COMO EL VIENTO SIN OBEDIENCIAS, SERVIDUMBRES NI ADULACIONES.

domingo, 16 de julio de 2017

Un hombre muere mientras asfaltaba una carretera a 43 grados bajo el sol y 120 a sus pies

Un hombre murió mientras asfaltaba una carretera en Andalucía. El calor era insoportable, con temperaturas superiores a los 43 grados, y la empresa hace trabajar a los obreros a pleno sol abrasador y como los internos moribundos de Mauthausen a aguantar lo inaguantable. Al final la empresa con la inestimable ayuda de la Junta de Andalucía han matado a este trabajador. Los órganos vitales le fallaron y falleció; junto a él otras nueve personas en España han dicho adiós a este inframundo víctimas de accidentes laborales esta semana; eso nos dicen las frías estadísticas. Cada año 600 currantes españoles fallecen al año por trabajar. La precariedad, el estrés, el deterioro del mercadeo laboral de carne humana que se vende barato son algunas de las causas de la siniestralidad laboral que padecemos en la sociedad capitalista inhumana, perdón por la redundancia, actual. Sobre estas muertes en los medios de incomunicación de masas desinformadas no verán ni la más mínima mención. Trabajar para el capital no tiene otro camino que estar explotado, alienado, enfermo y que no seamos más que mercancía de usar y tirar ¿dónde queda lo humano? En ningún lugar.
Y un hombre ha muerto mientras trabajaba a más de 43 grados, una muerte evitable; las instituciones burguesas le pegaron el tiro de gracia. Muchas personas de las clases populares mueren en sus trabajos pero de lo que no tenemos noticia es de los que enferman de por vida debido a unas condiciones laborales de mierda.
El interés particular de las clases hegemónicas se ha transformado en el interés general de todos; ¿Y por qué los explotados, los que más somos comulgamos con estas aguas de molino?. En el colegio, en el instituto, en las televisiones... todo forma parte de un plan para borrar la conciencia social; que el esclavo vea natural su situación; que no hay que moverse de la celda que si no te quedas sin trabajo y quizá con un ataque al corazón al retener tanta rabia que debía ser canalizada y expulsada para fines de emancipación humana.

4 comentarios:

  1. Los yates del capital necesitan océanos de sangre para navegar.

    Salud!

    ResponderEliminar
  2. Muy triste, terminar así por culpa de un sistema pensado además precisamente para esto.
    Pero será cuando muera un millonario famoso cuando los demás currantes lloren desconsoladamente.

    Salud!

    ResponderEliminar